El bostezo contagioso: qué se sabe
Lo que se ha comprobado, lo que se sospecha y lo que es leyenda.
Basta leer la palabra para que a algunos les entren ganas. Es de los comportamientos más contagiosos que hay y todavía no está cerrado por qué.
1. No es solo cansancio
Se bosteza al despertar, antes de una competición y en momentos de tensión, no solo con sueño. Eso descarta la explicación más repetida, que era simplemente que el cuerpo pide dormir.
2. Lo del oxígeno es probablemente falso
Durante décadas se explicó como una forma de coger más oxígeno. Cuando se probó variando la concentración de oxígeno del aire, la frecuencia de bostezos no cambió como debería. La explicación sigue repitiéndose por inercia.
3. El contagio tiene que ver con la cercanía
Se contagia más entre personas que se conocen bien que entre desconocidos. Eso apunta a algo social, no puramente fisiológico: es más frecuente con familiares que con extraños en la misma sala.
4. La hipótesis de la temperatura
Una de las líneas con más apoyo relaciona el bostezo con refrescar el cerebro: la inspiración profunda y el estiramiento de la mandíbula mueven aire y sangre. Encaja con que se bostece más en ciertos rangos de temperatura ambiente.
Lo honesto es decirlo
Hay hipótesis con apoyo y hay explicaciones repetidas que no lo tienen. Distinguirlas es más útil que dar una respuesta redonda.